2 de Abril: Día Internacional del Libro Infantil

¡¡Siiiiiii!! Es nuestro día, el día de libro infantil y el día en el que Fanny Tales cumple 1 año. ¡Un año ya! Desde aquí quiero daros las gracias por visitar este humilde blog. Aquí va el nuevo vídeo de Fanny Tales para celebrar el Día del Libro Infantil 😉

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LAS HISTORIAS DE MIGUEL: “Los sueños”

Yo sé dónde se guardan los sueños: en las nubes. Las que están más gorditas, están llenitas de sueños. Por la noche los van dejando caer como si fueran copos de nieve. Pero son invisibles. Lo que no sé es si en la lluvia también va algún que otro sueño. Igual se montan en las gotas de agua como si fueran caballitos y llegan hasta el suelo. Por eso algunas flores también están hechas de sueños.

Tampoco sé por qué de los sueños bonitos casi no recuerdas nada. Y de los malos, todo. Me gustaría saber dónde está el interruptor para apagar los sueños malos y encender los buenos.

Aún así, algunas veces, te acuerdas de los sueños buenos. Bueno, también los hay “pichí, pichá”: un poco buenos y un poco malos. De esos, te acuerdas casi siempre.

Por ejemplo: un sueño malo es cuando te persigue un hombre y caras “happy” y “sad”. Un sueño pichí pichá es cuando subes hasta la luna de un salto y bajas en paracaídas. Ves una casa voladora con unas enormes alas blancas y te subes. Pero luego aterriza en la azotea del cole…

Y los sueños buenos,  tienen que ver con los coches de carreras, la playa, los helados y las fresas.

Qué complicado es esto de los sueños. Algún día descubriré cómo subir hasta las nubes para ordenarlos bien y que me caigan sólo los sueños buenos. Bueno, venga, y los pichí pichá.

LAS HISTORIAS DE MIGUEL: “YO QUIERO VER LAS COSAS QUE NO SE VEN”

Me gusta mirar por la ventana. Veo pasar a la gente. También hay muchos coches aparcados. Veo a Elena, a Javier entrar en su casa. Pero hay cosas que no se pueden ver. A veces me gustaría tener unas gafas para ver lo que no se ve. Porque las de mi padre no sirven. Se ve todo borroso.

No sé por ejemplo hasta donde llegan las cosas cuando mi madre pasa el aspirador. La verdad es que ese aparato da un poco de susto, porque parece un dragón. Si me pillara a mi..¿me tragaría? ¿Y a dónde iría? ¿A dónde van las cosas que se come el aspirador?

Igual pasa con la tele. Yo veo los dibujos. Pero no sé que hay más allá. Porque tiene un cable. ¿Hasta donde llega el cable? ¿Por qué se lo traga la pared?

Es como el mar, que nunca ves el final.

Por eso miro tanto al cielo. Si pudiera hacer un agujerito para ver lo que hay detrás… ¡Eso es! El caso es hacer agujeros para mirar. ¡O abrir la tapa!  Como cuando mi papá le quita los tornillos al coche y veo los cables de dentro.

Así que la solución es desatornillar el cielo. ¿Cómo no se me habrá ocurrido antes? Lo malo va a ser subir hasta allí..y… bueno, tengo otra gran duda..¿y dónde están los tornillos?

LAS HISTORIAS DE MIGUEL: “LA RADIO DE LOS SUEÑOS”

No me gusta mucho ir a dormir. No porque no tenga sueño. Es por las pesadillas. A veces me entran pesadillas por la cabeza y luego no sé qué hacer para que se vayan. Llegan por una radio, la radio de los sueños. A veces se enciende la radio y empiezan a venir los sueños. Pero también vienen pesadillas, y eso no me gusta. Y por más que intento soñar con coches y carreras, de repente llega un sueño malo y aparezco volando y me da miedo, porque si vuelas te caes, claro.

Yo lo que quiero es soñar cosas bonitas. Si aprendiera a sintonizar la radio de los sueños, buscaría uno en donde pudiera ser un monstruo de las galletas. Un monstruo bueno. Así podría ir de casa en casa robando galletas. Y luego me las podría comer todas a escondidas.

Mi profesora me contó una vez que hay una bruja  que se cuela en los sueños de los niños y transforma todas las pesadillas en barritas de chocolate. Pero yo todavía no la he visto.

Si fuera verdad lo de la bruja no estaría nada mal, ¿verdad?. Estoy seguro de que entonces sí que me gustaría ir a dormir y sintonizar la radio. Y cuantas más pesadillas, más chocolate. Aunque prefiero las galletas. Lo mismo la bruja caza pesadillas también las puede transformar en galletas. ¡O en batidos de fresa!

Ummm…si la veis, decidla que la espero.

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